Un nuevo libro. Una novedosa pieza que intenta hacerse lugar en el puzle de mi obra. Aquí se los presento, con la alegría inédita de su amanecer, y con la ilusión inquieta por su mañana.
Agradezco:
A Ediciones del Demiurgo por la belleza recurrente.
A Fabián Muniz por mezclar sagacidad y exactitud en la contratapa.
A Camila Gil por ilustrar lo que (yo) soñaba.


